Jun 4, 2026 · admin

‘Sad Girlz’: la película mexicana que lleva a Tribeca una poderosa reflexión sobre la violencia sexual y la amistad

La cineasta mexicana Fernanda Tovar presentará este jueves en el Festival de Tribeca, en Nueva York, su primera película, *Sad Girlz*, una producción que aborda las consecuencias de la violencia sexual desde una perspectiva íntima y profundamente humana. La cinta, que ya obtuvo reconocimiento internacional al ganar el Oso de Cristal a Mejor Película en la sección Generation14plus del Festival Internacional de Cine de Berlín, explora el impacto emocional de una agresión sexual y el papel de la amistad en los procesos de acompañamiento y reconstrucción personal.

La historia sigue a Paula, interpretada por Darana Álvarez, y a su amiga conocida como La Maestra, encarnada por Rocío Guzmán. Ambas intentan comprender y enfrentar las secuelas de una violación ocurrida durante una fiesta, una situación que transforma radicalmente sus vidas y pone a prueba su relación.

En entrevista con EFE antes de su estreno en Estados Unidos, Tovar explicó que la película surgió de una inquietud personal y de la necesidad de reflexionar sobre problemáticas que continúan vigentes. La directora señaló que mientras escribía el guion esperaba que muchos de los debates relacionados con los derechos de las mujeres ya estuvieran superados, pero considera que la realidad demuestra lo contrario.

Para la realizadora, el cine no tiene necesariamente una función didáctica, sino que debe generar preguntas y abrir espacios para la reflexión. Bajo esa premisa construyó una historia que evita los discursos simplistas y se concentra en mostrar las complejidades emocionales que rodean a las víctimas de violencia sexual y a quienes las acompañan.

Uno de los aspectos que más le interesaba explorar era la diferencia entre los conceptos que se discuten públicamente y las experiencias reales que enfrentan las personas. Por ello, *Sad Girlz* se enfoca en los momentos privados, en las conversaciones que ocurren lejos de los reflectores y en la manera en que las mujeres procesan colectivamente situaciones traumáticas.

La película también representa un homenaje a la amistad femenina. Tovar destaca que las relaciones de apoyo entre mujeres constituyen uno de los pilares de la historia y permiten mostrar cómo los vínculos afectivos pueden convertirse en una herramienta fundamental para enfrentar el dolor, la culpa y la incertidumbre.

Aunque el largometraje parte de una experiencia personal de la directora, también está influenciado por el contexto social que se vivió en México con el surgimiento del movimiento Me Too. Tovar comenzó a escribir el guion en 2018, en medio de las denuncias públicas que marcaron una etapa importante en la conversación sobre violencia de género en el país.

La cineasta reconoce que el panorama actual se encuentra en una especie de incertidumbre respecto al rumbo de estos movimientos sociales. Sin embargo, durante el rodaje encontró motivos para el optimismo al trabajar con una generación de jóvenes que considera informada, comprometida y dispuesta a cuestionar las estructuras que perpetúan la desigualdad.

Según relató, gran parte del elenco se involucró con la historia porque entendía la relevancia del tema y lo percibía como una problemática que también les afecta directamente. Esa experiencia le permitió comprobar que la discusión sobre la violencia de género no se limita únicamente a las mujeres.

De hecho, durante las exhibiciones internacionales de la película, especialmente en el Festival de Berlín, observó que muchos hombres jóvenes reaccionaban emocionalmente a la historia. Para Tovar, esto demuestra que el debate no debe entenderse como una confrontación entre géneros, sino como una reflexión sobre estructuras sociales que afectan a toda la sociedad.

“Hay que entender que esto no es una guerra entre hombres y mujeres. El patriarcado nos afecta a todos”, sostiene la directora, quien considera que la empatía y el diálogo son esenciales para avanzar hacia una sociedad más igualitaria.

La llegada de *Sad Girlz* a Estados Unidos ocurre en un contexto que la realizadora define como complejo, marcado por el resurgimiento de discursos conservadores y políticas que afectan a las comunidades migrantes y latinas. En ese escenario, considera especialmente importante que historias protagonizadas por mujeres latinoamericanas encuentren espacios de exhibición y diálogo.

Tovar espera que la película logre distribución en Estados Unidos para seguir conectando con nuevas audiencias y generar conversaciones sobre temas que trascienden fronteras. Aunque la historia se desarrolla desde una experiencia particular, la directora considera que sus reflexiones sobre la violencia, la amistad y la búsqueda de justicia poseen un carácter universal.

*Sad Girlz* participa en la competencia de narrativa internacional del Festival de Tribeca y tendrá funciones en el cine Village East by Angelika y en el AMC 19th St. East 6 de Nueva York. Con este estreno, Fernanda Tovar consolida una prometedora trayectoria en el cine y lleva a uno de los festivales más importantes del mundo una historia que invita a cuestionar, dialogar y reflexionar sobre las realidades que enfrentan millones de mujeres.